martes, 8 de octubre de 2013

Manuel Peñafiel firma convenio en Francia para difundir sus documentales en actividades pedagógicas, sin afán de lucro



Por José Antonio Gaspar Díaz


Con el título en francés de Les Derniers Zapatistes, Héros Oubliés, el productor mexicano Manuel Peñafiel donó a  importantes instituciones culturales parisinas la edición especial de su célebre documental Los Últimos Zapatistas, Héroes Olvidados, el cual reúne los testimonios de aquellos ancianos que en su juventud cabalgaron al lado de Emiliano Zapata.


Irma García Xochiquetzalli
Manuel Peñafiel dona su acervo documental en Francia 
con fines pedagógicos, sin afán de lucro. Foto © Irma García Xochiquetzalli



Manuel Peñafiel
Le Grand Palais fotografiado por Manuel Peñafiel
El director de fotografía permaneció 90 días filmando las diferentes facetas humanas que conforman la agitada existencia humana en esta bulliciosa metrópoli, y a su paso quiso dejar testimonio de su obra documental, donándola al Museo de Arte Moderno de la Ville de París, al Museo Jeu de Paume, especializado en fotografía, a la Casa Europea de la Fotografía y a la Cinemateca Francesa, donde Manuel Peñafiel firmó un convenio autorizando la utilización no comercial de dichos documentales en actividades pedagógicas, conferencias, formaciones profesionales y talleres organizados por la Cinémathèque Francaise; la cual a partir de ahora albergará dentro de sus archivos el acervo del cineasta Manuel Peñafiel, galardonado internacionalmente por el contenido histórico y social de su obra. 


Manuel Peñafiel
Los videogramas con la obra del artista mexicano Manuel Peñafiel, 
ya forman parte de importantes instituciones culturales europeas.
El director de fotografía, también donó a los museos franceses, su película Pancho Villa, la Revolución no ha terminado, testimonio fílmico que narra las peripecias de aquellos que combatieron junto al Centauro del Norte en la Revolución Mexicana de 1910.


Manuel Peñafiel
Irma García Xochiquetzalli celebrando con su esposo Manuel Peñafiel 
la difusión internacional de sus documentales.
Dentro del acervo documental con la obra de Manuel Peñafiel cedido a las instituciones culturales francesas, se encuentran tres documentales realizados por Irma García Xochiquetzalli, el primero se intitula Pancho Villa, aquellos que lo conocieron, el cual recoge significativos momentos durante la inauguración de la exposición del mismo nombre, conformada por la colección de retratos realizados por Manuel Peñafiel durante el rodaje de su documental Pancho Villa, la Revolución no ha terminado, el segundo videograma se llama Pesadillas y Placeres, título con el cual Manuel Peñafiel dio a conocer su magna exposición retrospectiva con imágenes logradas durante más de cuarenta años de labor profesional, con la cual, el maestro de la lente se ha caracterizado por dar rienda suelta a su imaginación conformando escenas mediante fotografía construida, la cual ha sido definida como fotografía filosófica, ya que el propio autor asegura que su objetivo siempre ha sido invitar al público a la reflexión, meditando sobre la incógnita que guarda el incierto futuro de la Humanidad, la cual atraviesa una época bélica, donde además la tecnología ha suplantado a las emociones y a la sensibilidad. 


Manuel Peñafiel
La Basílica de Sacré Coeur. Foto © Manuel Peñafiel
El tercer documental realizado por Irma García Xochiquetzalli, se llama Fuerzas Creadoras del México Antiguo, el cual muestra la participación de Manuel Peñafiel en Arteaméricas, importante Feria Internacional de Arte Latinoamericano celebrada en Miami, donde la obra fotográfica de Peñafiel se enfocó a recrear la profunda perspectiva poética contenida en las mitologías de Mesoamerica. Las interpretaciones fotográficas de Peñafiel pletóricas de colorido simbolismo alusivo a la idiosincrasia de México Antiguo, fueron admiradas por el público en Arteaméricas al lado de las creaciones de Diego Rivera, José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, Francisco Toledo y Carlos Mérida.


Irma García Xochiquetzalli
El maestro de la lente Manuel Peñafiel conviviendo 
con el pueblo francés. Foto © Irma García Xochiquetzalli
Anteriormente, durante otra de sus estancias en París, el también escritor Manuel Peñafiel, obsequió a la Biblioteca Nacional de Francia François Miterrand, sus libros El Estado de México, México, y su obra fotográfica literaria Emiliano Zapata, un valiente que escribió historia con su propia sangre  - Testimonios de los veteranos del legendario Ejército Libertador del Sur y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional EZLN.



Manuel Peñafiel
Manuel Peñafiel además de capturar la belleza de la Vida, también pone
 de manifiesto el infortunio de los desprotegidos.
El maestro de la lente Manuel Peñafiel durante su estadía en la Ciudad Luz recabó fotografías que son claros testimonios de la sensibilidad de este artista, quien no solamente se detiene capturar con su cámara la belleza de la Vida, sino también pone en evidencia el infortunio de los desprotegidos, en incansable afán por invitar al ser humano a una mejor convivencia, y respeto mutuo.

www.manuelpenafiel.com










Quetzaltótotlácatl en Place des Vosges


Texto de Irma García Xochiquetzalli
Fotografías de Manuel Peñafiel

Nos encontramos en París, y estuve en la plaza más antigua de esta ciudad: Place des Vosges, presentando mi composición "Hombre pájaro de bello plumaje", que en idioma materno se nombra Quetzaltótotlácatl. De esta manera comparto esta inolvidable experiencia en la legendaria Place des Vosges, construida por orden de Enrique IV de Francia, y donde el poeta, dramaturgo y escritor francés Victor Hugo tenía su vivienda.

Manuel Peñafiel
Irma García Xochiquetzalli en Place des Vosges, París  Foto ©Manuel Peñafiel
Aquí en Place des Vosges, los músicos se reúnen interpretando a sus compositores predilectos clásicos para los transeúntes y visitantes de todo el mundo, que salen a caminar por la Ciudad de París, después de haber grabado esas mismas piezas en un disco CD interpretado por ellos mismos, ahí lo ponen a la venta. Mientras la interpretación en vivo fluye desde el coraje vehemente del músico mostrando calidad y pasión, las monedas arrojadas por los transeúntes interrumpen las notas al caer en el estuche del instrumento, así se ganan la vida estos músicos callejeros, obsequiando melodías a todos, sin embargo, tienen mucha escuela musical para tocar en las calles, algunos de ellos pertenecen a pequeñas orquestas de diferentes barrios, y junto a la ejecución musical callejera, también ofrecen cursos de música a domicilio.
Cuando caminas por Place des Vosges escuchas las cuerdas de los sueños, los sonidos de los bellos instrumentos te animan alegremente a continuar por la plaza, las palomas vuelan junto a tí, el pintor se encuentra en una esquina de la plaza mezclando colores para terminar su óleo, los niños parlotean mientras tus oídos reconocen los nocturnos de Frédéric Chopin, los intérpretes no parecen agotarse jamás, su pasión es tocar, sentir y vivir solo en música, así que se me ocurrió presentar ahí mi composición inédita Quetzaltótotlácatl, la cual yo misma canté en náhuatl para el pueblo parisiense acompañada por mi amigo francés, el violinista Jean Marc Guiot. Cuando supe que viajaría a Francia, guardé mi partitura en la maleta con la intención de ir a Place des Vosges para presentar dicha pieza musical. 

Manuel Peñafiel
Irma García Xochiquetzalli precisando su partitura
a Jean Marc Guiot  Foto ©Manuel Peñafiel
Quise sentir la experiencia recordando a Édith Piaf (1915-1963), cantante y compositora francesa quien salía a las calles de París para que su canto fuera escuchado, y así ganarse unas monedas. Édith Giovanna Gassion llamada también "Madame Lamboukas", un día mientras cantaba en la esquina de la calle Troyon y de la calle Ma-Mahon en el distrito 17,  fue escuchada por el empresario Louis Lepleé, quien quedó fascinado con su voz y la contrató inmediatamente para que cantara en  "le Gerny´s", un cabaret de su propiedad. Este empresario le dio el sobrenombre de "La Môme Piaf", que significa "La pequeña trino", refiriéndose a los gorriones por su bella voz; rescatándola así de las calles para presentarla en el escenario de su cabaret ubicado en los Campos Elíseos. Édith Giovanna Gassion nació en los tugurios, su padre era acróbata, y al saber que ella nacería, bebió tanto que demoró en regresar al lado de su esposa embarazada, la madre salió rumbo al hospital sin conseguir llegar a tiempo, parió en plena calle debajo de una farola frente al número 72 de la calle de Belleville en París; hoy en día se puede ver la placa donde se evidencia tal acontecimiento. La pobreza obligó a su madre a dejar a la niña con su abuela materna, quien en vez de darle leche con biberón, la alimentaba con vino, con el pretexto de que así se eliminaban los microbios. Édith Piaf proveniente de familia pobre y alcohólica, más tarde se convertiría en una famosa y talentosa cantante, compositora y actriz.

Manuel Peñafiel
Irma García Xochiquetzalli en la tumba de Édith Piaf
Cementerio Pére Lachaise  Foto ©Manuel Peñafiel
Inspirada por Édith Piaf en París, así mismo, quise vivir el momento en la ciudad más hermosa del mundo, teniendo en cuenta que podía obsequiar algo propio al público, sin que las personas tuviesen que pagar por un boleto. En la capital parisina te inspira mucha gente talentosa, los músicos te regalan melodías exquisitas mientras esperas abordar el Metro, y dentro de sus vagones te sorprenden más intérpretes talentosos, el ruso malabarista expone su tenaz actuación mientras paseas por la avenida Campos Elíseos, si tu caminata es a las orillas del río Sena observas a los pintores y dibujantes, quienes se ganan la vida haciéndoles retratos a las personas, sin importar la nacionalidad, y si tu vista se desvía hacia los cruceros que navegan por la Sena, la danzante del vientre te sorprende a bordo de un yate, mientras algún violinista toca para la ocasión. Para vivir la experiencia de cantar en las calles de París mi composición Quetzaltótotlácatl, acompañada por las cuerdas del violín de Jean Marc Guiot, me atavié con un atuendo nahua del pueblo de San Agustín Oapan, que yo misma mandé confeccionar con mis amigas nahua parlantes. Cada vez que intento obtener una vestimenta típica del Estado de Guerrero sufro una odisea, esta vez que lo mandé confeccionar allá, tuve que comprar la tela, escogí una de gala, como la que ellas usan para sus fiestas importantes, preferí el satén en color azul rey, y para el mandil tradicional escogí el mismo tipo de tela, aunque ellas no lo usan así, pero en color de rosa. Tuve que esperar aproximadamente dos meses, porque, aunque es un vestido sencillo, había otras jóvenes esperando sus entregas de vestimentas en el pueblo. En San Agustín Oapan, las costureras no encontraron las florecitas en tela a colores que lleva el diseño del mandil, en tal poblado, el proveedor les dijo que no tenían para cuando llegar, y los trabajos de costura se atrasaron tanto que no quise esperar más, así que pedí me entregaran el vestido y mandil sin diseño de florecitas, posteriormente tuve que encargarlas a otra nahua que estaba por visitar el poblado…..aguardé un mes, dos meses, tres meses y perdí la cuenta. ¡Las flores tan esperadas por mí nunca llegaron! El diseño en flores coloridas que lleva el mandil es lo que le da el toque gracioso a las vestimentas de esta etnia, así que no podía usar un atuendo sin ellas, por varios días me frustré, pero mis amigos Mario de la Rosa y su amable esposa Francisca, de Ameyaltépec, me las consiguieron, ya que el mandil es muy similar al que usan las mujeres de su pueblo. Al tener en mis manos las florecitas, las cosí personalmente una por una en mi mandil, dándole un diseño propio.  

Manuel Peñafiel
Irma García Xochiquetzalli cantando en Place des Voges Foto ©Manuel Peñafiel
Cuando las nativas de aquellos pueblos me vieron por primera vez usar su vestimenta típica, me elogiaron mucho, pero les sorprendió que yo había mandado hacer un mandil de tela satén, ya que ellas lo usan solamente de tela cuadricular, miré sus caras de asombro, ellas sonrieron al verme, y me comentaron que se harían uno como el mío ¡creo que impuse una nueva moda entre ellas!  Así que si son observadores amigos lectores, sabrán que las nahuas de los pueblos de Ameyaltépec y San Agustín Oapan, solo usan vestido de gala en tela satén únicamente para el vestido y no para el mandil, el mandil siempre es de tela cuadricular en todo momento.
Mis amigas nahua de Ameyaltépec y San Agustín Oapan me han confeccionado otros vestidos, y estoy agradecida con ellas por ello, sin embargo, no todas las mujeres respetan estas vestimentas, al contrario; mis amistades indígenas me han narrado que algunas extranjeras que visitan sus poblados les compran a las nativas sus atavíos, no por amor a México, ni para enaltecer a nuestras etnias, mucho menos para portarlo, sino para esconder la droga en los bolsillos del atuendo con intención de introducirla a su país, y en el caso de ser descubiertas en la aduana, pretender ser inocentes, acusando a las nahuas de haberles vendido los vestidos con los estupefacientes dentro, sin ellas darse cuenta.
El simbolismo de mi composición tiene muchos significados, Quetzaltótotlácatl "Hombre ave preciado", es una melodía en idioma náhuatl que rescata el sonido elocuente de los antiguos cantares mexicanos.

Manuel Peñafiel
Monedas ganadas por Irma García Xochiquetzalli
al cantar en las calles de París  Foto © Manuel Peñafiel
En esta partitura se encuentran presentes como protagonistas el Hombre Poeta, quien es el tema principal en la pieza; el Hombre que da Vida a la Poesía, inspirado por el ave Colibrí, un pájaro importantísimo del antiguo México, que no solamente inspiraba cantos y poesía a los gobernantes mexica, sino además, sus plumas servían para adornar las vestimentas de los jerarcas del  México ancestral. Los colibríes eran considerados sagrados, por lo tanto, sus plumas estaban reservadas para la clase alta Pilli, los gobernantes y los guerreros de importante rango. El ave colibrí y el poeta se funden en uno, Quetzaltótotlácatl, el título de mi composición se deriva de: Quetzalli preciado, tótotl pájaro, y tlácatl hombre. Y en su música, el campo y las deidades están presentes también como parte de la historia de mi cuna, además se menciona en esta canción a Xochiquetzalli patrona de las trabajadoras textiles, deidad del algodón de Cuaunáhuac, así como al maíz nuestro alimento principal, y por supuesto a las flores, símbolo de la amistad y de la elocuente poesía que aborda este tema.

Manuel Peñafiel
Tumba de Frédéric Chopin, Cementerio
Pére Lachaise, 
París  Foto ©Manuel Peñafiel
En lo personal, me han inspirado a escribir esta canción, las hermosas e interesantes aves colibríes, que cada Primavera veo en mi jardín, aquellas que se alimentan del néctar de mis flores, las considero graciosas criaturas, muy interesantes, simbólicas en la historia de mis antepasados, es por ello que me inspiraron tan profundamente. El Poeta y creador de Arte es el hombre que no ha dejado de impresionarme, él es el aire que respiro, por lo tanto, el más importante en mi canto como lo dice mi composición "Hombre ave poeta", a quien le ofrezco este tema musical, al artista, quien me ha enseñado a darle sentido a la Vida, a mi existencia, siendo afortunada vivo la alegría en un canto de Cuaunáhuac, junto a su mundo creativo del cual yo soy parte.
Así que mi canción yo la dedico a mi Hombre ave preciado, a mi cuna y a las nahua que habitan dentro de todo el Estado de Morelos, y con estas palabras quiero expresarlo:
"Y cuando escucho el canto de las aves en mi tierra, dentro de mi bosque florido, sé que podré confiar en él, en mi colibrí, al cual yo le confieso en secreto un canto para aquel sabio hombre poeta, mientras la protectora de la fertilidad Xochiquetzalli riega el campo haciendo crecer al maíz, entre las flores de Cuaunáhuac".

Irma García Xochiquetzalli