viernes, 29 de abril de 2016

Xilonen y Campo de trigo con amapolas en la Exposición de Arte de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos

Exposición de Arte de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos

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Irma García Xochiquetzalli participa en la exposición
Primavera 2016, con una fotografía intitulada
Campo de trigo con amapolas.

La Universidad Autónoma del Estado de Morelos, inauguró la Exposición de Artes Plásticas y Visuales de Primavera 2016, en la Ciudad de Cuernavaca. El evento consistió en la presentación de diversas creaciones plásticas y gráficas, entre las cuales destacó la fotografía escultórica realizada por Manuel Peñafiel, de la cual su autor expresó:

 " A esta obra la llamé Xilonen en mi afán por recuperar la sabiduría poética de las leyendas del México antiguo, la diosa Xilonen es considerada como la mazorca de maíz xilotl todavía lechosa pero ya comestible; a la imagen de Xilonen la rodeé con granos de maíz, además de diversos motivos indígenas; encabezando la composición coloqué una cabeza de océlotl jaguar, hermoso felino venerado y deidificado por nuestros ancestros indígenas, adherí caracoles marinos, ya que éstos eran empleados para manufacturar instrumentos musicales y ornamentos, la máscara de piedra nos hace recordar el excelente trabajo de los artistas pulidores de antaño, ahí están también mis huaraches, el calzado natural en los tórridos climas de mi patria, con esos mismos huaraches quise rendirle homenaje al campesino y a las personas del pueblo, los granos de cacao recubiertos de oro simbolizan el valor que se les daba; y al calce de toda esta alegoría pinté un corazón decorado; este órgano era considerado palpitante gema  dentro del cuerpo de cualquier ser vivo. "

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Manuel Peñafiel incansable explorador de las
posibilidades creativas confeccionó a Xilonen,
una fotografía escultórica pletórica de simbolismos.
" Mi esposa Irma García Xochiquetzalli ha modelado para mí incansablemente en muchas ocasiones, esta vez para representar a la deidad Xilonen la atavié con los atesorados granos del maíz desde hace siglos nuestro venerado sustento, además, quiero defenderlo de la profanación que amenaza la introducción de maíz transgénico a México. "
Irma García Xochiquetzalli también participa en la exposición Primavera 2016, con una fotografía intitulada Campo de trigo con amapolas; de esta imagen su autora expresa lo siguiente: "En este campo de trigales se puede alcanzar la armonía eterna, y encontrarse a sí misma, contemplar estos paisajes de cereales es un encuentro con la concordia, y el saber que un genio como Vincent van Gogh pudo comunicarse con esta bella naturaleza, me hace imaginarme junto al pintor neerlandés en la quietud de este bellísimo lugar. Aquí en este sembrado, donde crece la silvestre amapola, en estos paisajes de trigales que fueron los que vio por última vez el talentoso paisajista, estupendo retratista también, cuya obra me hace considerarlo mi pintor favorito. "

Respecto a su fotografía Campo de trigo con amapolas, Irma García Xochiquetzalli abunda en el tema, comentando que: " La labranza del trigo empezó en el sur de la antigua Mesopotamia hace milenios; en Medio Oriente los sumerios cultivaron el trigo y allí nació la agricultura. Dentro de la mitología sumeria An rey de todos las deidades del cielo y todas las constelaciones les bajó esta gramínea; pero su hijo Ellil dios del viento y de las tempestades lo ocultó en una grandísima montaña a puerta cerrada, sin embargo, Ninazu dios del inframundo abrió la puerta del gran cerro y dio a conocer el trigo a los sumerios. "

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Manuel Peñafiel y su esposa Irma García Xochiquetzalli, 
quien posó para el artista durante la 
realización de la obra Xilonen.
" La semilla del trigo llegó a varias civilizaciones; su cultivo se extendió por el antiguo Egipto, entre los pobladores de esta civilización su dieta se componía de pan, cerveza y pescado deshidratado. Osiris dios de la agricultura, y de la fertilidad recibía ofrendas por dotar a los egipcios de estos alimentos en la tierra. Esta gramínea se introdujo también a las civilizaciones griegas y romanas. Para aquellas antiguas civilizaciones de Medio Oriente era tan sagrado e importante este cereal, como para nuestros ancestros mexicanos lo fue el maíz, tanto así, que también los griegos tenían varias deidades relacionadas con los cereales. Deméter fue el nombre de la diosa del trigo y de la agricultura, ella fue la deidad griega de la tierra cultivada, divinidad que favorecía la maduración del trigo. La deidad romana de los trigales fue Ceres, la que protegía los trabajos agrícolas, de ahí la palabra cereal. Los celtas tenían deidades para todo alimento derivado de esta gramínea. "

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Irma García Xochiquetzalli frente a su fotografía 
capturada en Auvers - sur - Oise, al sur de Francia.
" En este tipo de campiñas de cereales es común ver a la amapola crecer, florece en primavera en abundancia, en verano yo visité estos prados, y es poco usual hallarlas en esta estación en exuberancia; sin embargo, tuve la suerte de encontrar algunos brotes. Este tipo de flor amapola común (papaver rhoeas) de intenso color rojo es una flor con infinidad de propiedades medicinales y terapéuticas, flores silvestres autóctonas de Europa y África; sus semillas se usan como condimento en la cocina, y en panadería, por su contenido energético, sus pétalos poseen alcaloides con propiedades sedantes las cuales se descartan en uso en la cocina, usándose solamente como tratamiento para conciliar el sueño, problemas de ansiedad entre otros padecimientos, además, su floresta es usada en perfumería. En la antigüedad ya se sabía de su sin fin de propiedades, y eran recolectadas para preparar infusiones que aliviaban los resfriados, las reumas y el insomnio. "
La exposición Primavera 2016 organizada por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, forma parte de un ciclo de promoción artística y cultural, el cual ha sido apreciado por numerosos visitantes y académicos provenientes de otros países.

viernes, 22 de abril de 2016

Vincent van Gogh, pintor neerlandés

Texto de ©Manuel Peñafiel

Fotografías de ©Irma García Xochiquetzalli y ©Manuel Peñafiel

¡ Puje con más fuerza, doña Cornelia ! Eran las angustiosas palabras de la comadrona que auxiliaba a la desfalleciente mujer a culminar su afligido parto. ¡ Es inútil !, exclamó la partera, nos urge llamar al médico. El galeno llegó mientras Anna Cornelia aún se retorcía; introduciendo sus manos al íntimo interior de la mujer, colocó en la cabeza del bebé el fórceps obstétrico jalándolo a lo que sería su áspera existencia, aquella dura tenaza averió irreversiblemente la corteza cerebral de la blanda criaturita. El niño no lloró, pareciera que él mismo engullía su dolor, el cual lo acompañaría por el resto de su breve vida.

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Manuel Peñafiel retrató a su esposa Irma García Xochiquetzalli, en el momento en que ella
se llevaba un recuerdo fotográfico de un autorretrato de Vincent van Gogh,
su pintor favorito, exhibido en el museo parisino de Orsay.

El 30 de marzo de 1853 en la ciudad de Groot - Zundert al sur de los Países Bajos, nació uno de los más apasionados artistas del pincel, a quien su madre Anna Cornelia Carbentus bautizó con el nombre de Vincent Wilhelm van Gogh; me puedo imaginar que pocos años después, el niño preguntara a su mamá la razón de su nombre, y ella respondiera con el egoísmo masoquista que ciertas madres poseen: Es que antes que tú, la muerte me arrebató a un hijito al que yo había nombrado así. La respuesta seguramente impactó al muchachito, era como si su madre quisiera que él llenara el hueco dejado por aquella prematura muerte; tal vez desde entonces, Vincent albergó la sensación de que alguien lo vigilaba, percibiendo constantemente los fríos ojos de su difunto hermano trepando encima de él, helado reproche del occiso por considerarlo advenedizo intruso. Los muertos suelen amonestar de distintas maneras, introduciéndose en la mente de los vivos para sembrar angustias y temores. Durante las noches cuando las cortinas de su habitación se sacudían por el viento, Vincent corría a cerrarlas, y era entonces cuando observaba nocturnos nubarrones tomando la forma de perenne pesadilla.
Vincent van Gogh siempre fue inquieto, deduzco que era hiperactivo, la escuela lo aburría; en 1869 a los dieciséis años la abandonó, esto no significa que se haya distanciado de la cultura, por el contrario, toda su vida fue asiduo lector, en las numerosas cartas que le escribiría a su hermano Theo resalta su impecable redacción. A esta misma edad, comenzó a trabajar para una compañía de comercio de arte ubicada en La Haya, cuatro años después fue trasladado a Londres, ahí se enamoró de Eugenia, hija de Úrsula Loyer, la patrona de la pensión donde se hospedaba, Eugenia ya estaba comprometida y lo rechazó. En 1881 quedó prendado de su prima Cornelia Adriana
Vos - Stricker, llamada Kee, quien acababa de enviudar, después de escuchar la propuesta de matrimonio de Vincent, ella tajantemente respondió que jamás se casaría con él.

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Irma García Xochiquetzalli disfrutando de la expresiva obra pictórica de Vincent van Gogh 
( 1853 - 1890 ), exhibida en el Museo d'Orsay en París.

Theodorus van Gogh el padre de Vincent, fue un hombre sometido por la mitología bíblica, la predicaba enérgicamente, para él era más importante condenar a los pecadores que alimentar sentimentalmente a su familia; Vincent durante su infancia fue enviado a diferentes internados, muchos seres humanos insatisfechos por la mediocridad de sus papás, suelen perseguir la paternidad divina; Vincent van Gogh se dedicó a buscar a dios; en 1879 a los veintiséis años partió a predicar a la cuenca minera de Borinage, situada entre Francia y Bélgica; la miseria de aquellos maltrechos topos humanos lo conmovió profundamente, al grado de compartir con los mineros sus pocas pertenencias; su actitud le mereció la reprimenda de sus superiores clericales preocupados solamente en recaudar donativos, Vincent comprendió como pocos ya lo hemos hecho, que las religiones son negocios en beneficio de los sermoneadores. En esta época, comenzó a dibujar a la gente de la región, despojos humanos decrépitos y hambrientos, cuyo raquítico alimento eran únicamente las patatas cultivadas en la agreste tierra.
Después de abandonar sus exaltadas evangelizaciones, Vincent van Gogh aceptó por primera vez la ayuda monetaria de su hermano Theo para poderse dedicar enteramente a la pintura, este apoyo amoroso y desinteresado le permitió volcar su vehemencia colorida, llegando a realizar durante su desdichada vida 900 cuadros, entre ellos 27 autorretratos y 148 acuarelas, además de 1600 dibujos.

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Irma García Xochiquetzalli retrató a su esposo el escritor y documentalista Manuel Peñafiel
    el día en que ambos visitaron el edificio donde Theo van Gogh hospedó a su hermano 
                                            Vincent en París, en el año de 1886.

En 1882, Vincent van Gogh hospedó sentimentalmente en su cuartucho a Clasina María Hoornik, una prostituta alcohólica apodada Sien, a ella la dibujó con la crudeza que conlleva la desesperanza; debido al poco dinero que tenían, Sien retornó a las calles para continuar rentando su cuerpo, a la postre se separaron.
En 1884, Vincent van Gogh se sintió atraído por Margot Begemann diez años mayor que él, ella era la hija de un vecino y lo acompañaba cuando él salía a pintar, los padres de ella se opusieron rotundamente a dicha relación, tras perderlo, ella intentó suicidarse. Al año siguiente el padre de Vincent murió, él volvió a la casa familiar, sin embargo, las disputas por la herencia entre su madre y sus hermanas lo forzaron a marcharse lejos.
Como pintor y dibujante, Vincent van Gogh peregrinó por Borinage, Etten, La Haya, Nuenen, Amberes, y en 1886 se mudó por una temporada a París, donde su siempre generoso y comprensivo hermano Theo lo hospedó en su apartamento ubicado en el número 54 de la calle Lepic en el barrio de Montmartre, donde conoció a los pintores Bernard, Toulouse - Lautrec, Gaughin, Seurat, Signac, Guillaumin, Pisarro y Cézanne.
En febrero de 1888 se trasladó al sur de Francia, allá en Arles trabajó con entusiasmo con la idea de crear un taller de artistas, él único que respondió a su invitación fue Paul Gauguin, gracias a que Theo van Gogh le ofreció pagarle todas sus deudas para que acompañara a su hermano Vincent; pero aquella convivencia estalló debido a los explosivos temperamentos de ambos artistas; se dice que durante un pleito con Gauguin, Vincent van Gogh le arrojó un vaso, y Paul Gauguin experto en esgrima lo cortó en la oreja izquierda, marchándose de ahí para no volver; el enfurecido Vincent se mutiló el lóbulo de aquella oreja herida con una navaja, después se dirigió al burdel pueblerino, donde le entregó el sangrante trozo de carne a la prostituta Rachel; a la mañana siguiente la policía lo halló inconsciente, y fue trasladado al hospital Hòtel - Dieu .
Los últimos años de Vincent van Gogh fueron invadidos por borrascas emocionales, fue internado en el psiquiátrico de Saint - Rémy, donde continuó dando vigorosas pinceladas sobre su hambriento lienzo; por las noches solía observar el cielo estrellado en vorágine amarilla. El 27 de julio de 1890, en el pueblito francés de Auvers - sur - Oise, el atormentado pelirrojo se dispara en el costado izquierdo con un revólver calibre 38, con la bala aún dentro, se resiste a morir para poder despedirse de su hermano Theo, un par de días después sucumbe finalmente; su hermano Theodorus " Theo " van Gogh, abatido por fraternal nostalgia lo sigue al sepulcro seis meses después; su sensitiva viuda Johanna Bonger decide cavar la tumba de Theo junto a la de Vincent para enterrarlo juntoo a su querido hermano.
Hasta la segunda década del siglo XX, es cuando la obra de Vincent van Gogh es valorada, esto sucede gracias al esforzado ahínco de su cuñada Johanna Bonger, viuda de su hermano Theo, quien la promueve con admirable tenacidad.
Fotógrafo, Escritor y Documentalista Mexicano




miércoles, 6 de abril de 2016

La Ciudad de México, titana con inmundos pulmones y fracturadas vértebras

Texto y Fotografías de ©Manuel Peñafiel

En mi natal Ciudad de México, la irresponsable reproducción humana, la contaminación  ambiental, y la corrupción han ocasionado caos ambiental y sociológico: Manuel Peñafiel
" En mi natal Ciudad de México, la irresponsable reproducción humana, la contaminación
ambiental, y la corrupción han ocasionado caos ambiental y sociológico: Manuel Peñafiel "
Poseo en mi alforja vivencial fotografías de México, país marchito, sin lustre próspero, algunos medios informativos maquillan a esta nación para ocultar cicatrices centenariamente supuradas, por el contrario, mis imágenes son verídicas, impregnadas del afán por fortalecer la fraternidad cívica, necesarios son aquellos documentos que expongan la verdad para evitar que la incultura y la manipulación gubernamental los convierta en cacharros históricos.
Jamás conocí el esplendor de la Gran Tenochtitlan, urbe demolida en el siglo XVI por el homicida encumbrado Hernán Cortés y su pandilla de mercenarios españoles, apoyados por miles de indígenas que odiaban a los azteca, moribundos ya, por la viruela y el sarampión traídos en los hediondos buques de los invasores cobijados por la pervertida Iglesia Católica.
La ocupación hispana duró cinco nocivos siglos, durante este lapso, los indígenas que habían apoyado a Cortés fueron esclavizados para acarrear las piedras con las que se construyeron iglesias y catedrales de mediocre arquitectura, además de las residencias de los ibéricos que residían en la Nueva España.
En 1810 comenzó la Guerra por la Independencia, culminada en 1821. México jamás logró su independencia económica y cultural, de esto se encargaron los retrógrados conservadores amancebados con el Vaticano.

Muchos mexicanos engendran hijos para obligarlos a trabajar.fotografía Manuel Penafiel
                    Muchos mexicanos engendran hijos para obligarlos a trabajar.
En el siglo XX, la capital del país prometía ser magnífica metrópolis, sin embargo, las carencias siempre han azotado a los pueblerinos forzándolos a trasladarse hacia la capital en busca de trabajo, el éxodo ha sido abrumador, otros provincianos desdeñando su origen también se trasladaron. Mis paisanos se han reproducido irresponsablemente, sin preveer que el futuro será agriamente áspero para sus descendientes.
En la actualidad muchos de los que habitan la Ciudad de México viven un sopor irreal, piensan que su capital está a la altura de cualquier otra, la realidad es otra, la televisión comercial se ha encargado de narcotizarlos, la periferia es un desordenado conglomerado donde la gente sobrevive con las migajas que arrojan despectivamente las clases media y alta.
Numerosos capitalinos viven rumiando dentro de la burbuja de la televisión por cable, atrapados en la frivolidad de las redes sociales de donde comparten cursi filosofía alternada con chistes léperos, y paseando indolentes en los centros comerciales, sintiéndose clones de los estadounidenses. La provincia prevalece pobre con regiones miserables.

Durante décadas, Manuel Peñafiel ha documentado y denunciado la miseria en que  viven millones de sus paisanos.
Durante décadas, Manuel Peñafiel ha documentado y denunciado la miseria en que 
viven millones de sus paisanos.
La soberanía nacional ha sido subastada a las potencias extranjeras, los ingresos por la venta de materias primas se los han embolsado los políticos. Los impuestos pagados por la ciudadanía sirven para que la parasitaria burocracia viva cómodamente sobornando a los encargados de aplicar la Ley.
La atmósfera está contaminada de manera mortal en la Ciudad de México, el agua es insuficiente para saciar la irresoluble sed colectiva, la neurosis citadina es crónica, el caos vehicular erosiona la vida de millones de personas, el veneno en el aire y las erráticas muchedumbres me obligaron a abandonar mi cuna de asfalto, soy testigo del deterioro humano.
Ahora en el siglo XXI, amargamente puedo asegurar que mi Ciudad de México es una titana con inmundos pulmones y fracturadas vértebras, gente con destino sin refugio, lodosas callejuelas, hacinamientos de donde brota virulenta rabia al mirar edificios con arrogantes ventanales.
La sobrepoblación, la desunión cívica, la apatía, la sumisión a la religión, la polución ambiental, las traiciones, las hostilidades intrafamiliares, y la corrupción gubernamental han asfixiado el bienestar de millones de seres humanos que jamás serán invitados al banquete del progreso.
Manuel Peñafiel

Fotógrafo, Escritor y Documentalista